lunes, 5 de junio de 2017

Desde las sombras (05.06.2017).


El chico se sentaba en la cancela cuando llegaba la oscuridad. En aquellos tiempos, a la calle de Ciudad Jardín aún no había llegado la luz. Así que cuando el día se despedía, todo eran sombras. Pero él la silueta que esperaba era la de su padre que regresaba siempre a oscuras. Lo conocía por su andar y el cigarrillo Vencedor moviéndose en su mano derecha al ritmo de sus pasos. El corazón le daba un vuelco: «Por fin» se decía. Una caricia con los dedos entre sus pelos y un «Hola Quinillo, ¿me esperabas? Sin más, le daba la última calada al cigarrillo para luego apagarlo:«Vamos adentro, anda que aquí hace frío» y el chiquillo se agarraba a la cintura de lo que dejó de ser sombra para convertirse en sí mismo.